Si usted es parte de un grupo terrorista en el Medio Oriente, me pregunto cómo usted escoge el coche correcto para un carro bomba. Usted seguramente no desea perder un buen carro, sino que usted desea uno que apenas esté fuera de peligro de que se le quede o que se le dañe antes de que usted consiga llegar a su objetivo deseado.
Si el carro se ve como chatarra, usted nunca engañará a nadie, porque de seguro se darán cuenta que lo usará para carro bomba. Claro, si usted ha pasado su vida entera en mugre dedicado a su ideología, y usted le dan un carro al menos decente, usted desactivaría los explosivos y se llevaría el carro para salir de esa mugre, ¿verdad?. Apostaré que pierden a muchos de los individuos suicidas de esa manera.
Imagino a dos hombres cubiertos en el lado de una montaña mirando por binoculares su objetivo hablando:
Badr Udeen: “¡¿Qué?! ¡¿Porqué esa embajada infiel todavía que está en pie?! ¡Son cinco después de las siete! ¡¿Dónde carajo está Jaafar?!”
Raheem: “¿No le advertí en contra de ponerlo en el BMW? Ese carro tenia asientos calentado y un DVD con... ”
Badr Udeen: “¿De qué valen esas simples comodidades terrenales cuando uno está a punto de entrar al paraíso del cielo?”
Raheem: “Si, si, si... mira, lo único que estoy diciendo es que Jaafar vive en una cueva con seis cabras y tres esposas – el debe estar ya millas de aquí. La próxima vez que hagamos esto, utilicemos, te lo digo con toda seriedad, el feo ese... el que tiene forma de pene torcido...”
Badr Udeen: “El PT Cruiser.”
Raheem: “Exacto.”